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Radio Progreso

Oposición política y democratización

Feb 09, 2017

El contexto político, socio-económico y constitucional se ha vuelto oscuro, sombrío y cavernario. Un ambiente político de violación sistemática de los derechos humanos, ataques contra la prensa, asesinatos selectivos contra luchadores del medio ambiente y persecución política. Esto sin mencionar los elevados índices de criminalidad alcanzados en los dos últimos gobiernos, aunque es un proceso, es algo que definitivamente y objetivamente se ha agudizado recientemente.   Honduras se ha convertido en un tipo de experimento de todo tipo; la experimentación es a todos los niveles: un escenario económico que ahuyenta la inversión, pero que deja que el modelo neoliberal y el anaco-capitalismo se afiancen, lo que ha ocasionado una pauperización de las clases trabajadoras y las clases medias. 

Hemos visto que el gobierno autoritario  de Juan Orlando ha avanzado de forma aplastante y abrumadora como una gigante aplanadora que ha diluido todo un sistema y Estado de derecho, y todo esto sin oposición, porque en un país con una oposición y un movimiento social activado, definitivamente el Juanorlandismo no sería la maquinaria anti-democrática y bestial que es.  Sus objetivos son claros: perpetuarse en el poder sin el más mínimo pudor y de la forma que sea. ¿Su visión de país?: destruir Honduras, sangrarlo y drenar las arcas del Estado. Ya sabemos los bestiales e inhumanos casos del Seguro social, y no hay maquinaria que pueda juzgar a los verdaderos culpables. Honduras es como un feudo, un circo. Lamentablemente.

Ante los vaivenes del reformismo que “trata de luchar” contra el sistema desde su mismo terreno, cosa que no ha dado tanto resultado como quisiéramos, se ha creado la llamada “Oposición política” LIBRE, PAC,PINU y algunos Liberales conscientes han creado, lo que yo llamaría, la última posibilidad, o bastión de democratizar los senderos de este país. Así como lo fue la rebelión de Kronstadt en Rusia, la cual fue aplastada por los mismos Bolcheviques, la oposición política tiene en sus manos el destino del país. 

Las oposiciones políticas representan unos de los grandes aciertos de madurez política a la cual un sistema partidario o conjunto de partidos podría llegar.

La oposición tendrá el papel de crear los grandes debates teórico-prácticos, debates que deberían darse en el Congreso Nacional, pero el autoritarismo es el que manda en las agendas ahí.  Definitivamente que a las grandes decisiones solamente se llega por deliberación, y esa es una de las virtudes de la democracia, incluso de la democracia burguesa, que a pesar de ser partidocracia, es producto de procesos revolucionarios y en esencia la democracia es emancipadora y no esclavizadora.

La oposición política y el contexto político actual son idóneos para que ésta le demuestre al gobierno que hay otra forma de crear política,  más allá del clientelismo y las viejas formas de hacer política, sí, la vieja política vernácula y gastada que aun en pleno siglo XXI se ve, tanto en viejos como jóvenes aspirantes a cargos públicos. Enseñarle a la ciudadanía que el gobierno y oposición  son parte de dos extremos, una dialéctica de un solo mandante y soberano a saber: la sociedad civil y como diría Rousseau, Bobbio, Sartori y el mismo Marx, AL PUEBLO SOBERANO.

Demostrarle al pueblo que los partidos políticos no solo son formas de alcanzar el poder para enriquecerse y destruir el mismo sistema político, sino que son canales de para construir ciudadanía, solidaridad, justicia y una democracia más sana. La verdadera democracia que nos merecemos.

Estamos ante el dilema al cual Lenin se vio envuelto en la revolución Rusa de 1905 ¿Qué hacer?  Ellos hicieron una revolución, fallida. Sí, pero de ahí surgieron los Soviets, órganos de autogestión obrera. Democracia pura. Nosotros estamos ante el dilema de ¿Qué hacer? Nosotros no haremos una revolución, más bien solo podríamos hacer iniciar una ola de reformas que llevaran a la instauración de una Asamblea Nacional constituyente, que ya sería un gran logro, en nuestro contexto, casi revolucionario.

 El valor de la oposición está en su capacidad de saber nuclear en su seno a todas las manifestaciones de descontento y las conciencias políticas e históricas que se han logrado con la maduración de la ciudadanía para entender los asuntos de su propia vida cotidiana y política. Ante las enbestidas del gobierno y el sistema la oposición deberá luchar por erradicar o minimizar la corrupción y democratizar el sistema político.  Ante el despotismo de la reelección presidencial, se debe consultar al pueblo si está de acuerdo o no, sobre la instauración de una asamblea constituyente y así hacer las debidas reformas legislativas y políticas.

La oposición no haría su trabajo si no demuestra en la práctica que existe otro camino, el camino del debate serio, científico, teórico, abierto y democrático. La oposición será el canal de democratización porque nucleará la opinión pública y será la posibilidad de crear una verdadera cultura democrática. 

 

Tegucigalpa 4 de febrero de 2017

Rossel Montes

Historiador hondureño.

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