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Radio Progreso

El eterno retorno de la corrupción en la sociedad Hondureña

Mar 15, 2017

La estupidez insiste

Albert Camus

No se necesita ser un gran ilustrado, un teórico, un sociólogo o un fenomenólogo (Husserl) para poder entender algunos aspectos de las causas principales del porqué nuestro querido país “Honduras” se encuentra en el escenario histórico-social actual. Cualquier ciudadano, ya sea obrero, campesino, lector promedio con una mínima conciencia sabe que la corrupción institucionalizada y su familiar cercano: la impunidad, son los factores principales que detienen el avance sistémico-económico del país. Para los historiadores es nuestra herencia colonial como dirían Stein S.J. y B.H. Stein en su libro   “La Herencia Colonial de América Latina”. Los males que causan los corruptos, pérfidos, léperos, deshonestos, ladrones, idiotas, retrógrados, imbéciles, vende patrias y faltos de conciencia y amor por nuestro país se notan de forma directa en los imaginarios concretos de la vida cotidiana de nuestra sociedad.

La destreza para robar es impresionante, los grandes malabares de una corrupción institucionalizada como forma de vida, profundiza los eternos males de una burocracia con raíces profundas que son la causa directa de que tengamos un deteriorado sistema de salud, un deteriorado sistema de educación, una pírrica inversión social, un capitalismo y un burguesía de las más atrasadas de la región sin un plan de desarrollo de acumulación de capital al estilo clásico, en pocas palabras, nuestra burguesía es algo peor que una lumpen-burguesía en palabras del sociólogo y economista André Gunder Frank. 

Las palabras del parlamentario Jari Dixon de que Honduras es una sociedad podrida es acertada, tan acertada y tan cierto que hasta llego a sentir escalofríos mientras pienso en los altos niveles de pudrición y corrupción del sistema actual, que su único motor de subsistencia es la misma corrupción, alejándonos de los grande valores como : la ética, la moral, el amor patrio, la fe en el progreso, la solidaridad, y el amor al prójimo, es decir la Otredad como lo decía Emmanuel Levinas ( Filósofo Francés) La realización de mi Yo está ontológicamente relacionado a la realización el otro, entonces entramos en la dimensión de lo ético. La vuelta a la ética y la moral, son las cosas a las cuales debemos volver, no sólo para filosofar, no sólo para teorizar, sino, para volver a la ruta de la humanización, autonomía y  la construcción de ciudadanía y del hombre nuevo: el hondureño nuevo.

La corrupción institucionalizada inhibe la posibilidad de construir una cultura democrática (Isonomía) , una cultura de la solidaridad y la otredad, mina cualquier posibilidad de despegue socio-económico; interrumpiendo los proce sos históricos a los cuales hace mucho tiempo, desde los tiempo de la confederación y la reforma liberal deberíamos estar encaminados a saber: al desarrollo, el progreso, humanismo y la búsqueda permanente de una sociedad integral.

Es cierto que hay un nuevo escenario político: la llamada Oposición política, la coalición entre varios partidos, que a mi parecer son lo más cercano que existe en el sistema político para democratizar el sistema de partidos y frenar los viejo vicios de los partidos vernáculos y retrógrados: EL bipartidismo.

Se dice que el bipartidismo ha muerto, eso no es cierto del todo, la forma del bipartidismo a muerto, pero existe de forma potencial, ha mutado en el bonapartismo y autoritarismo del peor cuño, no visto desde los tiempo de la dictadura caristia y las dictaduras militares de los 60s y 70s. 

La oposición ha demostrado ser un buen dolor de cabeza para la derecha recalcitrante pero no basta hacer cambios desde el parlamentarismo. El movimiento social está agotado, el movimiento de las Antorchas parece agotado y se ha evaporado y no se ve otras formas de protesta social. El FNRP parece totalmente inhibido y controlado, las viejas fuerzas del movimiento popular de hace una década han desaparecido y no se ve otro ente democratizador que el parlamentario.

¿Qué hacer? Se preguntó Lenin en 1903 ante una sociedad Rusa sin un movimiento obrero politizado e ideologizado. Para los que saben de historia, sabemos que esto cambió, el movimiento obrero se organizó y tumbó a una de las monarquías más antiguas del viejo mundo. 

Mientras los corruptos saquean Honduras, los indicadores de la violencia se disparan, la violación de los derechos humanos, los escuadrones de la muerte se mantienen latentes, la educación se privatiza y se deteriora. El País se hunde en la peor pudrición  cancerina de todos los tiempos.

Tal vez una revolución esté a la vuelta de la esquina como lo ha aseverado Salvador Nasralla, alguien que no es un radical, y eso hace curioso tal aseveración. Se siente niveles de indignación altos, potenciales, no praxiológicos aun, pero en cualquier momento, pueden devenir en explosión. Los grandes países han surgido de las grandes crisis, Honduras no será la excepción, si, habrán bajas, pérdidas y dolor. Pero así es la historia. Así es el combate por la historia, donde se define lo social-histórico, la existencia y la ética.

Rossel Montes

Historiador hondureño.

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